Plan Nacional de Alzheimer y Trastornos Relacionados
Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental
A. Contexto institucional
En el marco de las funciones del Ministerio de Salud de la Nación en su
carácter de autoridad de aplicación de las leyes y reglamentaciones
vigentes, compete todo lo inherente a la salud mental de la población,
a la promoción de conductas saludables de la comunidad y a los derechos
de los pacientes.
La salud mental se reconoce como un proceso determinado por componentes
históricos, socioeconómicos, culturales, biológicos y psicológicos,
cuya preservación y mejoramiento implica acciones de promoción,
prevención, tratamiento, rehabilitación y una dinámica de construcción
social vinculada a la concreción de los estándares de atención y
protección de la dignidad de todas las personas.
Dentro del campo de la salud mental, la Enfermedad del Alzheimer (EA)
se identifica por ser una de las patologías neurodegenerativas más
prevalentes a nivel mundial, sobre todo en personas mayores. Es
progresiva y se caracteriza por un deterioro cognitivo y conductual que
interfiere significativamente con el funcionamiento social y
ocupacional.
Si bien no hay cifras oficiales las estimaciones médicas señalan que
hay alrededor de 500 mil enfermos de Alzheimer en Argentina. La
enfermedad tiene una incidencia del 50% a partir de los 65 años, es
decir que hay un aumento exponencial a partir de esa edad, afectando
más a las mujeres que a los hombres.
En virtud de lo mencionado, la Dirección Nacional de Abordaje Integral
de Salud Mental del Ministerio de Salud de la Nación se configura como
el área técnica responsable de lo correspondiente a la materia en
cuestión.
En relación a ello, atendiendo a sus funciones en el marco de los
Decretos N° 1058/2024 y 1138/2024, la Dirección Nacional de Abordaje
Integral de Salud Mental tiene como responsabilidad primaria proponer y
desarrollar planes, programas y políticas públicas en materia de salud
mental. Asimismo, le corresponde elaborar los principios rectores en
materia de atención primaria de la salud mental, que tengan por objeto
el desarrollo del talento humano, el conocimiento y difusión del mismo,
así como también es su misión promover en el ámbito de su competencia,
acciones que contribuyan a la unificación de criterios sobre la mejor
forma de atención en Salud Mental y propiciar las modificaciones
necesarias para su incorporación en las instancias de formación y
capacitación profesional.
En ese sentido, la mentada dependencia propició la creación del
Programa Nacional de Formación en Salud Mental, aprobado mediante
Resolución Ministerial N° 3050 con fecha del 5 de diciembre de 2025.
Dicho Programa determina en su objetivo general impulsar la
transformación de las prácticas, en función de los principios
normativos nacionales e internacionales vigentes a través de la
formación, la capacitación en servicio, la puesta en valor de buenas
prácticas existentes y el desarrollo de investigación y herramientas de
estandarización de procesos para la mejora continua de la calidad en la
asistencia en salud mental
En concordancia con dicho objetivo y de conformidad con rol de rectoría
que ejerce el Ministerio de Salud de la Nación, el mencionado Programa
Nacional en su Eje 1: Rectoría- determina como objetivo la promoción
del fortalecimiento institucional a través de acciones de formación
para todos los cursos de vida en las problemáticas emergentes, críticas
y prevalentes en cada jurisdicción.
Por otra parte, el Programa Nacional consigna en su Eje 2:
Interdisciplina- fortalecer las estrategias de formación para la
conformación y desarrollo de equipos interdisciplinarios a nivel
nacional y local a través del desarrollo de programas y planes de
formación continua y actualización técnica para profesionales de
distintas disciplinas del campo de la salud mental.
Asimismo, la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental,
en su rol de autoridad de aplicación del mentado Programa, y en
consonancia con el Eje 4: Adecuación de la Formación en Salud Mental-
que propone como objetivo actualizar y promover el uso de lineamientos
y recomendaciones para la formación de grado en Salud Mental, también
debe desarrollar recomendaciones dirigidas a las universidades públicas
y privadas dentro de sus competencias, para que la formación de los
profesionales en las disciplinas involucradas sea acorde con los
principios, políticas y dispositivos que se establezcan en cumplimiento
con la normativa vigente.
Atento a lo mencionado anteriormente, resulta necesaria la creación de
un plan de referencia técnica a nivel nacional para orientar a las
jurisdicciones, respetando la autonomía provincial y el carácter
federal del sistema, sobre los principales trastornos asociados a la
salud cerebral que afectan la salud mental. La EA y sus trastornos
relacionados representan un desafío significativo para la salud
pública, por el impacto económico y social que generan y su alta
prevalencia.
En virtud de lo expuesto, y en el marco del cumplimiento de los
objetivos consignados por el Programa Nacional de Formación en Salud
Mental, bajo la órbita de la Dirección Nacional de Abordaje Integral de
Salud Mental del Ministerio de Salud de la Nación, se realiza el Plan
Nacional de Alzheimer y Trastornos Relacionados, que tendrá los
siguientes ejes:
• Eje 1 - Promoción y prevención
• Eje 2 - Formación y Capacitación de Recursos Humanos
• Eje 3 - Atención Integral y Apoyo a Personas con Demencia y sus Familias
• Eje 4 - Investigación, Innovación y Sistemas de Información
• Eje 5 - Coordinación Intersectorial y Gobernabilidad
• Eje 6 - Diagnóstico de Situación- Epidemiología
B. Definición y epidemiología de las demencias
b.1 - Discapacidad asociada
La región de América Latina y el Caribe (ALC) se encuentra en una fase
de transición demográfica sin precedentes; se proyecta que la población
de adultos mayores representará el 21% de la población para el año
2040. Este cambio, impulsado por la disminución de la fecundidad y el
incremento de la esperanza de vida, genera profundos desafíos para los
sistemas de salud y el desarrollo social.
Una consecuencia crítica de este envejecimiento poblacional es el
aumento de la carga de enfermedades crónicas y condiciones
neurodegenerativas. Entre ellas, la EA y sus trastornos relacionados,
se destacan como las principales causas de discapacidad y dependencia a
nivel global y regional.
El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) (DSM 5) se concibe como una etapa
intermedia o transicional entre el envejecimiento cognitivo normal y la
demencia. En esta condición, existe un déficit cognitivo objetivamente
detectable, pero la característica distintiva es la preservación de la
independencia funcional. La Demencia o Trastorno Neurocognitivo Mayor
implica un deterioro cognitivo lo suficientemente grave como para
interferir de manera significativa con la independencia funcional del
individuo.
La Enfermedad de Alzheimer es la forma más prevalente de demencia en la
población occidental, donde representa entre el 60 y el 70% de los
casos de demencia. La inversión gradual de la pirámide poblacional
afecta la prevalencia de la enfermedad, ya que su incidencia se duplica
en quinquenios a partir de los 65 años. Se acepta que el 5 al 7% de los
mayores de 65 años tienen algún tipo de demencia.
El síntoma inicial más prominente suele ser la afectación de la memoria
episódica, manifestada como una dificultad marcada para aprender y
recordar nueva información (amnesia anterógrada). Esto se observa en la
repetición de preguntas, el olvido de eventos recientes y la necesidad
creciente de recordatorios, como notas o dispositivos electrónicos, o
la ayuda de familiares para tareas que antes se manejaban solos.
Por su parte, las demencias degenerativas están frecuentemente
asociadas con la enfermedad cerebrovascular, tanto macro como
microangiopática (accidentes cerebrovasculares isquémicos, hemorragias
y microangiopatía de la sustancia blanca; tipos específicos incluyen la
demencia multiinfarto y la demencia isquémica subcortical).
La Demencia con Cuerpos de Lewy (DCLe) se caracteriza por un deterioro
cognitivo gradual, acompañado de al menos dos de las siguientes
características centrales: fluctuaciones en la cognición, alucinaciones
visuales recurrentes y bien formadas y parkinsonismo.
Por último, la Demencia Frontotemporal (DFT) refiere a un grupo
heterogéneo de trastornos neurodegenerativos que afectan
predominantemente los lóbulos frontales y/o temporales del cerebro, lo
que lleva a su atrofia. Estas regiones cerebrales son críticas para la
personalidad, el comportamiento y el lenguaje. A menudo, la DFT se
presenta a una edad más temprana (entre los 40 y los 65 años) en
comparación con la enfermedad de Alzheimer. Su patofisiología implica
la acumulación de ciertas sustancias anormales en el cerebro, como las
proteínas tau y TDP-43.
Respecto a lo expuesto, la prevalencia de estos trastornos
neurocognitivos y demencias en ALC es incluso mayor de lo que se había
estimado previamente, generando, consecuentemente, un impacto
significativo en la calidad de vida, un problema que involucra a toda
la familia primaria e incrementa diez veces los gastos de los sistemas
de salud en adultos mayores.
Se estima que alrededor de 50 millones de personas viven con demencia
en todo el mundo, siendo el Alzheimer la causa más común, representando
el 60%-70% de los casos. Además, su prevalencia aumenta con la edad,
llegando a afectar a más de la mitad de la población con 80 años. En
Argentina específicamente, se calcula que más de 500.000 personas
sufren de esta enfermedad, aumentando su prevalencia con la edad y
siendo mayor en el sexo femenino y en la población urbana.
En esta línea, el impacto de las enfermedades neurodegenerativas, como
el Alzheimer y los trastornos relacionados a ésta, en términos de
discapacidad y muerte prematura en ALC casi se duplicó entre 1990 y
2015.
De acuerdo a los últimos reportes del Global Burden Disease (GBD 2021)
y los valores globales para demencias, la carga total de enfermedad es
de aproximadamente 36.3 millones de AVAD, de los cuales el 68%
corresponden a muerte prematura.
La demencia de inicio temprano en el mismo estudio comparativo de 1990
a 2021, mostró que en personas menores de 65 años hubo un aumento
significativo en la prevalencia e incidencia de la enfermedad y de su
consecuente carga de enfermedad, relacionado con tabaquismo, alto
índice de masa corporal y niveles de glucosa.
b.2 - Necesidad de fomentar la prevención y control de factores de riesgo
El control de factores de riesgo modificables como la hipertensión,
diabetes, obesidad, sedentarismo, tabaquismo, bajo nivel educativo y
aislamiento social podrían prevenir un alto porcentaje de los casos de
demencia. El hecho de que algunos países de ingresos altos hayan
reducido las tasas de incidencia por edad apoya el valor de la
prevención.
El programa FINGER (Finnish Geriatric Intervention Study to Prevent
Cognitive Impairment and Disability), por ejemplo, consiste en una
intervención multidimensional, que incluye dieta saludable, ejercicio
físico, entrenamiento cognitivo y manejo de factores de riesgo
vasculares, que mostró retrasar la discapacidad asociada a las
demencias en adultos mayores con riesgo moderado.
Está aceptada la relación entre reserva cognitiva entendida como la
capacidad de soportar la neuropatología antes de mostrar los síntomas y
factores como la educación. En un meta análisis de 15 países
latinoamericanos fueron afectados el doble de personas sin educación en
comparación con aquellas de solo un año o más (Ribeiro F, 2022). Nuevos
meta análisis han permitido calcular con más precisión riesgos
atribuibles a factores específicos, por ej. la actividad cognitiva y
física en la mediana edad, incluso en personas con bajos niveles de
educación (entre los 18 y 65 años) y en la vejez a partir de los 65
años, o la evidencia de que el tratamiento de la pérdida auditiva
resulta un factor altamente preventivo, la reducción de la
contaminación, el abandono del hábito de fumar, el tratamiento de la
depresión, la protección contra los traumatismos encéfalo craneanos,
etc. La comisión Lancet identificaba 12 factores de riesgo
potencialmente prevenibles (menor nivel educativo, pérdida auditiva,
hipertensión, tabaquismo, obesidad, depresión, inactividad física,
diabetes, consumo excesivo de alcohol, traumatismo craneoencefálico
[TCE], contaminación atmosférica y aislamiento social) añadiendo otros
dos en el 2024 (pérdida de visión no tratada y alto colesterol LDL).
El enfoque de ciclo de vida es de utilidad para entender cómo reducir
el riesgo, ya que los factores de riesgo operan tempranamente.
En consecuencia, el aumento de la prevalencia de las demencias en
Argentina representa un desafío de salud pública, social y económico
que requiere una respuesta integral y coordinada, y atento a las
experiencias internacionales se hace urgente confeccionar un plan
nacional de la EA y sus trastornos relacionados.
Este plan propone una estrategia nacional adaptada al contexto
argentino, a partir de la priorización sanitaria basada en riesgo y
evidencia, con un enfoque intersectorial que permita la articulación
con actores públicos y privados.
b.3 - Necesidad de fomentar el Diagnóstico y Tratamiento Temprano
Un problema sanitario asociado es el subdiagnóstico de las formas
tempranas de la enfermedad. Menos del 50% de los casos están
diagnosticados, y esta cifra es inversamente proporcional a la
gravedad; dicho de otro modo, el diagnóstico es tardío y la prevención
del agravamiento llega tarde.
Las recomendaciones internacionales tienen fuertes puntos en común en
el diagnóstico temprano con mención principal de la enfermedad de
Alzheimer. La detección en áreas de atención primaria, con el manejo de
pruebas simples (MMSE, Moca, GPCOG, ACE-III) y accesibles al personal
de salud de ese nivel de atención, es una fuerte recomendación y
necesidad. La formación en esta detección es uno de los objetivos más
importantes de un plan de salud en el área, seguida de una evaluación
clínica estructurada, que incluya la historia de síntomas, la presencia
de factores de riesgo y evaluación de la funcionalidad.
En niveles más avanzados de atención una evaluación neurocognitiva ayudará a confirmar el diagnóstico.
La incorporación de elementos de laboratorio debe considerarse en apoyo
del diagnóstico clínico y neuropsicológico mediante baterías
específicas.
En la actualidad, los biomarcadores ayudan a confirmar la presencia de
patología de la enfermedad de Alzheimer, pero sin confirmar que sea el
origen de los síntomas, ya que son poco específicos.
El diagnóstico por imágenes (RMN o TAC) está consensuado como un
elemento que debe usarse para descartar causas reversibles y atrofia
cerebral, mientras que el uso de PET y biomarcadores por imágenes se
reserva para situaciones específicas, en especial de diagnóstico
incierto. El uso de estas pruebas u otras que surjan en el futuro en el
sistema de salud debe estar sometido a rigurosa evidencia y evaluación
de su costo/beneficio.
Coincidiendo con el diagnóstico precoz, el tratamiento de las demencias
debe iniciarse lo antes posible, tanto farmacológico como no
farmacológico. Aunque el tratamiento debe ser individualizado y con un
seguimiento regular que evalúe permanentemente el costo/beneficio en
términos clínicos.
Entre los tratamientos no farmacológicos más validados se encuentra la
terapia de estimulación cognitiva, consistente en actividades
estructuradas que se diseñan para mejorar funciones cognitivas
afectadas en casos leves o moderados; la terapia ocupacional cuyo
objetivo es mantener o recuperar habilidades para las actividades de la
vida diaria, promoviendo rutinas estructuradas y fomentando la
independencia y la autovalidación y reduciendo riesgo como caídas o
desorientación, y otras terapias complementarias, como la
musicoterapia, arte terapia, el ejercicio físico estructurado o
terapias de relajación, entre otras.
b.4 - Necesidad de Apoyo al cuidador
Todas las guías terapéuticas reconocen el apoyo al cuidador como un
componente fundamental y transversal en el tratamiento del paciente con
demencia. Idealmente, la evaluación de las necesidades del cuidador
debiera hacerse tempranamente y como parte del proceso diagnóstico
(NICE, 2018).
Las intervenciones de apoyo deben incluir psicoeducación acerca del
manejo de los síntomas de la enfermedad, su evolución posible, el
cuidado según las diferentes etapas, los aspectos legales y todo
aquello que fuera de importancia para retrasar la institucionalización
del paciente. El apoyo emocional mediante contención psicoterapéutica,
asistencia y formación de grupos de apoyo, ofrecer tratamientos breves
focalizados en la resolución de conflictos, como también en el manejo
del estrés, detectar agotamiento, depresión o ansiedad del cuidador,
deben ser una parte estructurada del tratamiento del paciente.
b.5 - El costo social y del sistema sanitario frente al Alzheimer y trastornos relacionados
A nivel mundial, la enfermedad de Alzheimer y los trastornos
neurocognitivos relacionados generan un costo económico total
-incluyendo gastos directos sanitarios y sociales más costos indirectos
por cuidados informales y pérdida de productividad- de aproximadamente
1,3 billones de dólares anuales, con proyecciones que superan los 2,5-3
billones hacia 2030.
El cuidado de personas con demencias asume horas laborales de los
cuidadores con reducción de la capacidad económica de los hogares, que
representa aproximadamente el 85% del cuidado de las personas
afectadas. Se calcula que, del total de los costos producidos por la
enfermedad, solo el 25% son costos directos, el 75% restantes
corresponden a costos familiares, sociales y personales del afectado:
el Alzheimer es responsable del 12% del total de los años perdidos por
discapacidad.
Los sistemas de salud de la región enfrentan múltiples obstáculos.
Estos incluyen diagnósticos tardíos o ausentes, acceso limitado a
tratamientos especializados y a la atención a largo plazo, una grave
escasez de profesionales capacitados, un estigma social persistente y
la fragmentación de los servicios.
La variabilidad en la respuesta de EA debido a las diferencias
biológicas y culturales resalta la necesidad de desarrollar enfoques
personalizados tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, a la vez
que un abordaje interdisciplinario que incluya el tratamiento y la
prevención, tanto desde una perspectiva clínica como de salud mental,
con foco en las necesidades del entorno, sobre todo en la salud del
cuidador.
En virtud de lo expuesto, para abordar este complejo desafío, se
requiere una respuesta proactiva e integrada. Las recomendaciones
estratégicas clave incluyen el fortalecimiento de políticas públicas
rectoras en salud cuyo último propósito sea la promoción de la
prevención, el diagnóstico temprano y la rehabilitación. Asimismo, las
recomendaciones también incorporan la expansión y la diversificación de
los servicios de atención a largo plazo; la inversión sustancial en la
formación y retención de recursos humanos especializados; y el combate
al estigma mediante campañas de difusión aprovechando las tecnologías
de la información y comunicación (TIC), para la prestación de atención
y la difusión de información.
C. Análisis de la implementación
c. 1 - Objetivo general del Plan:
Impulsar la mejora en la calidad de vida de los pacientes y sus
familiares, transformando las prácticas, en función de los principios
normativos nacionales e internacionales vigentes a través de la
formación, la capacitación en servicio y del establecimiento de líneas
prioritarias de investigación y herramientas de estandarización de
procesos, tendientes al cumplimiento del objetivo del presente;a la vez
que se disminuye el impacto de estas enfermedades en nuestro medio
poniendo el foco en la prevención.
c. 2 - Objetivos específicos por eje:
Eje 1: Promoción y prevención
• Promover la prevención mediante el diseño de campañas nacionales
sostenidas, participativas y basadas en evidencia, orientadas a
visibilizar la Enfermedad de Alzheimer y los Trastornos Relacionados,
como una prioridad de salud pública y como una condición que requiere
abordaje integral desde un enfoque centrado en la persona.
Se entiende por campañas nacionales la elaboración de piezas
comunicacionales y su difusión a través de los canales oficiales de
comunicación y envío como insumo a las jurisdicciones.
• Proporcionar en la comunidad información actualizada, accesible y
culturalmente pertinente acerca del Alzheimer, incluyendo sus síntomas
iniciales, factores de riesgo, curso progresivo, derechos de las
personas afectadas y estrategias de cuidado, con el objetivo de reducir
el estigma social, combatir mitos erróneos y fomentar la inclusión en
la sociedad.
• Contribuir a una revisión del enfoque social actual, a partir de la
promoción de mensajes positivos, no estigmatizantes, que destaquen las
capacidades preservadas y la dignidad de las personas con Alzheimer,
así como el rol fundamental de sus cuidadores y redes de apoyo.
• Impulsar acciones comunitarias, talleres, charlas y actividades
intergeneracionales que promuevan la comprensión, la detección temprana
y la construcción de entornos sociales amigables con la demencia.
Eje 2: Formación y Capacitación de Recursos Humanos
• Promover la prevención de la Salud Cerebral.
• Fomentar el diagnóstico temprano y el acceso a servicios.
• Promover el fortalecimiento de la red de atención primaria para la detección precoz de síntomas cognitivos.
Eje 3: Apoyo a las Personas con Demencia y sus Familias
• Promover en el personal de salud el abordaje desde el apoyo psicológico y social para familiares y cuidadores.
Eje 4: Investigación, Innovación y Sistemas de Información
• Promover la investigación continua a fin de mantener actualizados los sistemas de información.
Eje 5: Coordinación Intersectorial
• Fomentar la articulación intra e interministerial a partir de la
participación de diversas áreas o dependencias, tales como
discapacidad, cursos de vida, educación, etc.
Eje 6: Diagnóstico de Situación - Epidemiología
Promover el desarrollo de un diagnóstico de situación epidemiológica.
D. Elaboración de líneas de acción por Eje
Eje 1: Promoción y Prevención
• Difusión de campañas nacionales de información, de conformidad con lo
establecido en el objetivo específico del Eje 1 y en articulación con
las jurisdicciones, para reducir el estigma asociado a las demencias y
promover la comprensión pública, siguiendo experiencias internacionales.
• Creación de cursos, conversatorios y capacitaciones, en el marco del
Programa Nacional de Formación en Salud Mental, dirigidos a la
población general, comunidades y medios de comunicación sobre los
signos tempranos y la importancia del diagnóstico precoz.
• Desarrollo y difusión de materiales educativos multiformato (modelos
de folletos, videos, guías, podcasts) y estrategias de comunicación
digital y presencial, adaptadas a distintos grupos etarios, niveles
educativos y contextos regionales, a fin de alcanzar una amplia
cobertura territorial y poblacional.
Eje 2: Formación y Capacitación de Recursos Humanos
• Elaboración de guías de prevención, de diagnóstico y de abordaje para
ser utilizado en los diferentes niveles socio-sanitarios.
• Elaboración de guías de actuación que provean herramientas de
detección temprana para asistencia primaria, hospitales y derivación
oportuna a servicios especializados.
• Promoción de estilos de vida saludables (control de factores de
riesgo cardiovascular, dieta equilibrada, actividad física y
estimulación cognitiva).
• Integración de la prevención en los programas de atención primaria de
la salud, reconociendo su papel central en la coordinación de la
atención.
• Realización de cursos, conversatorios y capacitaciones al personal de
salud sobre la detección temprana, diagnóstico y abordaje para todos
los niveles de salud, haciendo foco en las guías elaboradas.
Eje 3: Atención Integral y Apoyo a Personas con Demencia y sus Familias
• Capacitación continua de los trabajadores de la salud y cuidadores
formales e informales (entendiendo por trabajadores informales, en la
temática de referencia del presente Plan, a aquellos familiares y/o
amigos que ofician de cuidadores del paciente sin capacitación o ayuda
formal), siguiendo recomendaciones internacionales para mejorar la
calidad del cuidado y reducir el uso inapropiado de medicación.
• Orientar a familiares y cuidadores hacia el acceso, a través de las herramientas disponibles, al apoyo psicológico
Eje 4: Investigación, Innovación y Sistemas de Información
• Promoción de la investigación epidemiológica, clínica y social sobre
demencias a partir de estimular la propiciación de convenios de
cooperación con diferentes entidades.
Eje 5: Coordinación Intersectorial
• Evaluación y monitoreo periódico del plan con indicadores de proceso y resultado.
Eje 6: Diagnóstico de Situación- Epidemiología
• Realizar un diagnóstico de situación epidemiológica de la Enfermedad de Alzheimer y los Trastornos Relacionados.
E. GLOSARIO
• EA: Enfermedad de Alzheimer
• ALC: América Latina y el Caribe
• DSM 5: Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5a Edición, y su actualización DSM-5-TR
• DCL: Deterioro Cognitivo Leve
• DCLe: Demencia con Cuerpos de Lewy
• DFT: Demencia Frontotemporal.